El marco general: los “trascendentales”

En la tradición clásica (Platón, Aristóteles, Tomás de Aquino), se habla de los trascendentales:
propiedades que acompañan a todo lo que es, y que se pueden experimentar desde distintos ángulos.

Los principales son:

Tú has añadido libertad, que no siempre aparece como trascendental “técnico”, pero sí como consecuencia directa de vivir en verdad, unidad y belleza.

No son conceptos morales.
Son experiencias del ser.


1. Verdad

La verdad no es una idea correcta. Es una coincidencia.

Verdad es cuando:

no están en guerra entre sí.

Por eso la verdad libera (no al revés):
mentir —sobre todo a uno mismo— fragmenta.

Verdad = vivir sin escisión interior

Cuando alguien dice “esto es verdad”, muchas veces quiere decir:
👉 esto encaja por dentro.


2. Unidad

Unidad no es uniformidad. Es integración.

Unidad es lo contrario de estar roto por dentro.
Es cuando tus partes —cuerpo, emoción, pensamiento, deseo— dialogan.

La unidad es reconciliación interior.

Por eso el mal profundo siempre divide:
divide dentro de ti, entre tú y los otros, entre tú y la vida.


3. Belleza

La belleza es la verdad cuando se deja ver.

No es decoración.
No es estética vacía.
Es el resplandor de algo verdadero y unificado.

Algo es bello cuando:

La belleza atrae sin poseer.
Por eso tiene una fuerza espiritual enorme:
no obliga, invita.

En la tradición cristiana se decía:

lo verdadero se reconoce porque es bello
y lo bello porque es verdadero


4. Libertad

La libertad no es hacer lo que quieres.
Es poder querer lo que de verdad eres.

Eres libre cuando:

La libertad aparece cuando hay:

Por eso la libertad no se conquista luchando, sino desbloqueando.

Es una consecuencia, no una meta directa.


Todo junto: una sola experiencia vista desde cuatro lados

Cuando algo es verdadero,
tiende a la unidad.

Cuando hay unidad,
aparece la belleza.

Cuando vives en verdad, unidad y belleza,
surge la libertad.

No son cosas distintas.
Son el mismo centro, mirado desde ángulos distintos.


CONCLUSION

Por eso volver a sentir no es algo blando:
es volver al núcleo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *