Cuando frenas un segundo, las cosas vuelven a su tamaño real. El miedo se encoge. La belleza se agranda.
Hoy no te pido nada. Solo que te concedas una pausa pequeña —la tuya. Esa donde el aire entra distinto y el mundo deja de empujar.
Si quieres acompañarla, pon de fondo “River” de Leon Bridges o “Night Air” de Jamie Woon. Cierra los ojos. Y deja que algo dentro se acomode sin tu permiso.
La vida sigue ahí, esperándote, pero un poco más despacio.
Con calma
|